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Archivo de la categoría: PARROQUIA DE SAN ESTEBAN

No se pierda!! Equinoccio de Primavera en Tepetlixpa!!! 21 de marzo

(Pieza fundamental, el reloj de sol de la Parroquia. Foto: M.S.)

Ya en otros post hemos intentado llamar la atención sobre Tepe como un pueblo que carece de Centro analizando la disposición de sus calles y monumentos (Véase La traza de Tepetlixpa I,III y III). En ellos se ha tomado como punto de análisis las disposiciones españolas para construir un poblado y sólo de lado los aspectos indígenas, sobre todo en la ubicación espacial y simbólica de los barrios. Esta vez quisiera hacerles a todos los lectores una invitación para que no se pierdan el fenómeno visual más importante de Tepetlixpa que coincide con el equinoccio de primavera, el próximo 21 de marzo.

La invitación es para que suban a la Parroquia de San Esteban (o al menos al mirador) pocos minutos antes del amanecer y estén atentos al Volcán. ¡El espectáculo que observarán es simplemente impactante!

Sucede que cartográficamente, la Parroquia se ubica en los 19º 01’ 50.60’’ Norte, 98º 49’ 04.54’’ Oeste, es decir, ¡que está perfectamente alineada respecto al Popocatépetl!

Agradezco públicamente a mis amigos, el profesor Esteban Cortés Faz y el ingeniero Esteban Cortés Vergara y quisiera compartirles un poco de nuestras pláticas. Algún día hace cinco años habíamos mencionado que algo sucedía con el volcán en el equinoccio de primavera desde que el profesor, minutos antes de entrar a su escuela, se percató del fenómeno y le tomó fotos. Luego con ayuda del ingeniero, que nos esclareció las dudas matemáticas comenzamos la indagación en mapas; los resultados teóricos eran impecables: El volcán tiene las coordenadas 19º 01’ 22.45’’ N, 98º 37’ 26.32’’ O, lo que significa la exacta correspondencia con el templo por una diferencia de 28.15’’ en el paralelo norte, perceptible sólo en los instrumentos de medición. Idénticas correspondencias hay en las parroquias de los pueblos de Chimalhuacán, Atlautla e incluso Ozumba, sólo que la última difiere más de un minuto en el paralelo norte.

(La primera imágen que desató la observación desde el Antiguo Camino a Chimalhuacán. Foto: Esteban Cortés Faz)

Siguieron pláticas que podrían considerarse “prácticas” para ver qué podría suceder con esa correspondencia. Si el Volcán está ubicado en un paralelo de la Tierra (cosa explicable por el origen de todos los volcanes en las líneas de movimiento de las placas tectónicas: Ver http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/141/htm/sec_6.htm) y la Parroquia tiene cierta correspondencia, ¿cuál sería el otro punto en el poniente?, ¿por dónde “se mete el sol”?  Siguieron las observaciones auxiliados por la tecnología cartográfica con la que hoy disponemos: Siguiendo el paralelo 19 Norte, y la línea imaginaria que hemos trazado, la parroquia coincide exactamente con el volcán en su parte central o cráter, luego, con el norte del Cerro Tres Cumbres; ya frente a la parroquia, con el camino real, de tiempos coloniales, toca la ex hacienda de Atlapango, alguna porción del aljibe y la parte norte del Cerro de la Escobeta, para entrar finalmente de lleno en la sierra del Chichinauhtzin.

(La "línea" que une al Volcán, el Cerro y la Parroquia: Paralelo 19 Norte. Foto: Ing. Esteban Vergara)

Después de esas ideas teóricas esperamos la llegada del próximo equinoccio para observar el fenómeno. Debemos al ingeniero la exploración del amanecer y el de la tarde cuando el sol aparenta “meterse” en el cerro de La Escobeta. “Faltan palabras para explicarlo” dijo en ingeniero y nos puso las fotos que tomó enfrente. Y sí, faltan palabras.

Así que lo invitamos a que no se quede simplemente con la explicación teórica que es de por sí muy brumosa. Acérquese al monumento en la mañana, poco antes de salir el sol y por la tarde poco antes de que se oculte para que observe un fenómeno grandioso. Pero lo que es más, para que medite lo que hicieron los antiguos pobladores de Tepetlixpa y de México en general, los años de observación de los movimientos de la Luna y la posición de las estrellas, en un tiempo en que no existían aparatos ni mucho menos mapas de precisión para realizar cálculos. De paso, para que opine sobre el valor que pudo haber tenido nuestra Parroquia, es decir, el monumento que hubo debajo de ella, que está alineado con paso del sol en el equinoccio. ¡No vaya a Chichen Itzá, observe lo que nos rodea!… y por favor, ¡cuídela! Espero sus comentarios.

 

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Tepetlixpa: el paisaje en el espejo

Trabajo en un ensayo sobre nuestro Tepetlixpa que se centra en analizar la importancia del paisaje y el descubirmiento del pueblo desde los sentidos. Voy a pasos lentos y quizá eso repercuta un tanto en los post que pueda subir, pero consciente de que los edificios pueden leerse y que hay lenguajes como mundos, quiero dejarles un experimento visual. Cada fotografía es un párrafo de este post que habla sobre Tepetlixpa como el pueblo donde el paisaje se construye a base de imágenes reflejadas en un espejo. ¡Aventúrese a leer este post fotográfico! en el paisaje caben nuestras historias, nuestros gustos y a veces, nuestras necesidades.  Lea este Tepetlixpa, pueblo con cara de cerro que también tiene mil máscaras encima del rostro.

(Nubes caminando sobre el Cerro. Foto: M.S.)

(con pasos de cello, hacia el norte. Foto: M.S.)

(Camina el sol, que surge en el oriente, en Tlatelticpac. Foto: M.S.)

(Y descansa en El Jardín, La Escobeta y Huistomayo. Foto: M.S.)

(El fin del mundo no existe. Al sur aparecen nuevos horizontes. Foto: M.S.)

(El mar que imagino es mar de concreto y de historia: Cuautla, heróica e histórica. Foto: M.S.)

 

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Tepetlixpa, un viaje por el tiempo

(Panorámica de Tepetlixpa, 1950. Foto: ing. Esteban Vergara/Ollin Altépetl A.C.)

(Panorámica de Tepetlixpa, 2010. Foto: M.S.)

Como estoy procesando mucha información para escribir post más serios, quisiera compartirles algunos datos que de manera comparativa nos muestren diversas caras de Tepetlixpa en su historia.  Eso de Tepetlixpa, un viaje por el tiempo, es a propósito de los cambios que vivimos y por la muestra fotográfica que Cultura Ollin Altepetl A.C. ha venido trabajando y exponiendo en diversos foros (actualmente en la Presidencia Municipal). Los invito a visitar dicha muestra y a  seguir mandando comentarios y sugerencias.

  • Antes de 1935 no existía una policía fija. En agosto de ese año, a raíz del Zafarrancho, la población convino en cooperar con 25 centavos diarios por persona para contratar a 3 policías y un comandante en servicio fijo. El primer comandante así elegido fue el antiguo soldado zapatista Albino Álamos.
  • En 1938, una relación de obras de arte de la Parroquia, señala la existencia de un “óleo representando a San Esteban” y otro del mismo santo “siendo apedreado”. No hay manera de comprobarlo, pero podrían ser pinturas que pertenecían al retablo, hoy perdidas.
  • En la misma época Nepantla y Cuecuecuauhtitla se consideraban, respectivamente, parte de la Tercera y la Segunda Sección del pueblo de Tepetlixpa, de tal modo que en las elecciones, los ciudadanos de ambas delegaciones tenían que votar en la cabecera. El padrón electoral, por cierto, era de 301 ciudadanos con derecho al voto.
  • En 1958, los cultos religiosos en Tepetlixpa se dividían en dos grupos: católicos apostólicos romanos, atendidos religiosamente por el sacerdote Jacobo Hernández, y cristianos evangélicos, con un templo sin denominación y atendidos por el pastor Daniel Guerrero.
  • Antes de la flamante nomenclatura de nuestras actuales calles, entre 1920 y 1930 sólo se utilizaba como referencia el nombre del barrio: Tepehualco, Huehuetepetl, Crustitla, Tlayelpa, San Juan, Xolalpa, Pozotitla, Tlatempa, Axotla, Cuahnalá, Xochitla, Buenavista, Xocotla, etc. (¿reconoce su barrio?). Luego a inicios de los años 40, quizá como una política del simbolista y reconocido pronazi Wenceslao Labra, algunas calles se llamaron “Berlín”, “Zeppelín” o más poéticamente “De las Flores”.
  • Finalmente veamos a una generación de niños de la revolución. En 1920, la maestra Lorenza Gil, directora de la escuela elemental de Tepetlixpa “Presidente Benito Juárez” (no confundir con la actual escuela federalizada) al aplicar el examen colectivo de conocimientos, reconoce el brillantísimo papel de las alumnas y suplica al inspector, Dr. Alfonso Domínguez, que para estimularlas, se les obsequie juguetes como premio, para “que se hagan dichosas a esas inocentes, que después de tanta desolación y aún en medio de tanta calamidad no conocen un juguete”.
 

Fe de erratas: Parroquia de San Esteban (I)

Primero, agradezco a las personas que han estado enviando comentarios respecto al post “1 Esteban,  2 Esteban, 3 Estebanes”. Tiene en efecto un error garrafal al considerar que la fecha de construcción del templo es el temprano 1528. “Lector” nos comparte que:

los dominicos llegaron a México en ese año, en octubre para ser precisos y tengo entendido que primero fundaron los templos de Santiago de los Caballeros en Guatemala y San Vicente Ferrer en Chimalhuacán-Chalco que a sabiendas de las dificultades que encontraron para realizar sus actividades evangelizadoras, dudo mucho que hayan podido erigir esos tres templos en tan solo tres meses.

Corrijo mi error dejándoles un folleto de la autoría del ingeniero Esteban Vergara Cortés que edita la misma Parroquia en coordinación con Cultura Ollin Altepetl A.C. :

 

PARROQUIA DE SAN ESTEBAN PROTOMARTIR

TEPETLIXPA, MEX.

La construcción de la Parroquia de San Esteban Protomártir, la iniciaron en el siglo XVI los Dominicos, quienes construyeron la Planta en forma de cruz latina y la fachada principal; además pintaron un retablo al temple en el presbiterio. A  finales del siglo XVII la ocuparon los Franciscanos, quienes construyeron la cúpula, el campanario, el coro y el retablo de madera con aplicaciones de laminilla de oro y plata, que aun se conserva (en proceso de restauración) y que cubre al retablo original pintado por los Dominicos.

(Vista desde el arco norte. Foto: M.S.)

El templo es de estilo Plateresco y se cree que es uno de los 10 primeros que se construyeron en México en ese estilo arquitectónico, por sus dimensiones geométrica que son exactas, los planos para su construcción debieron haber sido enviados de España, los cuales sirvieron de base para la construcción de una serie de templos iguales, que comienza en la región de los volcanes y termina en Centroamérica.

Una característica muy importante del templo es la perfección de su acústica, pues desde el pulpito, todavía hace 30 años, los sacerdotes en podían ser escuchados por todos los asistentes sin necesidad de levantar demasiado el tono de su voz (hoy ya no lo usan porque tienen equipos de sonido). También desde el coro los cantos se escuchan muy bien, sin rebotes de sonido.

El presbiterio es abovedado con ábside plano, al cual esta adosado el retablo que es de estilo Barroco Regional, policromado al temple, con adornos azules y dorados sobre fondos blancos. Consta de 2 cuerpos rectangulares y un remate oval y toda la orilla está ornamentada con una franja de rombos y cuadrados alternados que simulan joyas. Tiene aplicaciones de laminilla de oro y plata sobredorada. El cuerpo original del retablo contenía 10 esculturas, 2 pinturas al óleo y l alto relieve en el remate.

 
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Publicado por en noviembre 10, 2009 in LA HISTORIA, PARROQUIA DE SAN ESTEBAN

 

Fe de erratas. La Parroquia (II)

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(Retablo de la parroquia. Foto: M.S.)

El primer cuerpo rectangular está sentado sobre una base de mampostería, tiene 6 altos relieves: 4 de Ángeles Atlantes y 2 Pelícanos, como simbolismos de Cristo, sobre los que se desplantan columnas estriadas que enmarcan los 5 nichos que contienen las esculturas de los Santos: al centro San Esteban Protomártir, a sus lados San Pedro y San Pablo que son los fundadores de la Iglesia y en los extremos, Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís que son los fundadores de las ordenes de religiosos que construyeron el Templo.

El segundo cuerpo rectangular tiene también 5 nichos: al centro se cree que debió estar una imagen de Cristo o de la Virgen María, a sus lados dos pinturas al óleo, la de la izquierda corresponde a San Joaquín, Padre de Virgen María y a la derecha debió estar la Señora Santa Ana, Madre de la Virgen, solo que hay muestras claras de que fue desprendida con navaja y en su lugar pusieron un santo aún no identificado por el exceso de polvo y hollín, en los extremos, San José cargando al Niño Jesús y San Juan Bautista, padre adoptivo y primo de Jesús respectivamente, es decir esta parte del retablo esta dedicado a la familia de Cristo.

El Remate Oval tiene al centro una pintura al temple con tema de angelitos y un cielo como fondo, para exaltar el alto relieve que emerge de la parte inferior, con una escultura de la Virgen de la Asunción flanqueada por Dios Padre y Jesucristo y a los lados dos arcángeles policromos entre columnas Salomónicas (estos arcángeles fueron robados el 30 de marzo de 1997).

La parte central del retablo, se quemó parcialmente entre 1928 y 1938, época en que el Templo fue ocupado por la Iglesia Católica Apostólica Mexicana, popularmente  conocida como Iglesia Cismática. En esa época, para ocultar los daños del incendio, mutilaron el retablo quitando la parte central de los dos cuerpos rectangulares y construyeron en su lugar un gran altar de mampostería, para poner floreros, el sagrario y una vitrina con la escultura de San Esteban. Actualmente ya se retiro este agregado que desmeritaba el esplendor del retablo y se colocaron los dos módulos faltantes. Están en proceso de carpintería las predelas que van bajo los nichos de San Pedro y San Pablo.

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(Detalle de la cúpula. Foto: M.S.)

La cúpula es octagonal y tiene 4 altos relieves en las Pechinas, con las figuras de los 4 evangelistas, San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan; objetos de alto valor artístico.

La Pila bautismal original es de piedra y tiene labradas colas de serpientes de cascabel y la frase “Acabosed 4 de Junio de 1700 años”, en la base hay labrados varios símbolos de escritura Náhuatl que han descifrado como “Cuatro caña”, “Uno muerto” y “Uno pedernal”, esta pila está en desuso por lo pequeño del Baptisterio, recientemente se puso otra pila también de piedra en la nave norte y es la que se está usando.

En la nave sur hay un nicho en el que está colocado el Santo Sepulcro que es el más bello de toda la región, de madera tallada en relieve, muy ornamentada con motivos florales, en su interior esta un Cristo de Goznes que es el que se crucifica el Viernes Santo, ambos son del Siglo XVIII.

La fachada tiene en la parte superior derecha una piedra rectangular que era un reloj solar; el arco de la entrada principal al templo, tiene en la parte superior una corona que representa a la Virgen María y a San Esteban, pues su nombre en Griego significa Corona, alrededor del arco hay 12 círculos que representan a los 12 Apóstoles y los relieves a los lados de la corona a los Reyes Católicos.

 
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Publicado por en noviembre 10, 2009 in LA HISTORIA, PARROQUIA DE SAN ESTEBAN

 

Poesía para Sor Juana

Invitación lectura jueves

Para festejar el 361 cumpleaños de Sor Juana, la recién formada Asociación de Escritores de Tepetlixpa, en coordinación con Cultura Ollin Altepetl y el Consejo Ciudadano para la Preservacion del Patrimonio Cultural de Tepetlixpa, invita a un programa cultural que incluirá cine, música y poesía.

La cita es el próximo jueves 12 de noviembre a partir de las 18:00 hrs, en el claustro de la parroquia de San Esteban. Sí, a veces hay suspicacia por el lugar, pero es nuestra mayor joya histórica y con la remodelación que está efectuándose tiene un ambiente increíble… y la mejor vista de Tepetlixpa.

Están todos invitados.

 

1 Esteban, 2 Esteban, 3 Esteban

"La parroquia que se yergue en el Cerro/ con el color de las malvas/ y la sangre del mártir Esteban..." (foto:M.S.)

"La parroquia que se yergue en el Cerro/ con el color de las malvas/ y la sangre del mártir Esteban..." (foto:M.S.)

Para mis amigos Estebanes: el ingeniero y el profesor


La parroquia de San Esteban sigue su recorrido por recuperar el esplendor y  en verdad parece cobrar vida con su fachada en color rojo. Pero la “nueva” importancia de este templo me lleva a una pregunta: ¿por qué a San Esteban ¿por qué tiene esa advocación nuestro templo?

Para el que desee un panorama más general, le recomiendo el libro de otro Esteban, el ingeniero Esteban Vergara, 100 años de la parroquia de San Esteban Protomártir, que se consigue precisamente en la parroquia… ¡vaya! hoy hablaremos de muchos Estebanes; por cierto, hay un apellido que es Estébanez y al parecer significa “hijo de Esteban”, pero esa es otra historia.

Para intentar responder a las preguntas hay que revisar los antecedentes. Los dominicos fueron los que fundaron el templo, en 1528, fecha muy temprana en México. Kubler en su La arquitectura mexicana del siglo XVI muestra datos que siguen siendo irrefutables, como el hecho de que hasta antes de 1550 no existieron arquitectos propiamente dichos que forjaran una “escuela” o “corrientes”. Los monjes dominicos, establecidos en Chimalhuacán-Chalco probablemente tuvieron a mano libros con planos europeos: tratados clásicos o comentarios de los mismos. No innovaron entonces, se apegaron a una tradición. Hasta aquí, resuelto lo de la construcción del inmueble.

Aún siendo una capilla en el tiempo de su fundación, advocar el recinto al protomártir Esteban es algo importante. La nota común al consagrar templos era tomar en cuenta las costumbres prehispánicas para buscar ciertas similitudes: Sahagún menciona por ejemplo, que en Tlaxcala se veneraba a Toci, “nuestra abuela” y los franciscanos establecieron ahí un templo consagrado a Santa Ana, madre de la virgen María, abuela de Jesucristo en ese sentido.

San Esteban es el primer mártir del catolicismo y su importancia es evidente, como que es el santo que mayor historia tiene en el Nuevo Testamento. Pero quisiera suponer que los dominicos no impusieron ese nombre sin tomar en cuenta varios factores:

  1. En España, el mayor centro de la Orden de Predicadores (nombre correcto de los dominicos) fue el Convento de San Esteban, en Salamanca; no solo por ser su centro originario desde el siglo XI sino por la verdadera eclosión de estudios que ahí se dieron.

  2. En 1524 se ordenó derrumbar el viejo convento para emplazar uno nuevo, encargado por el cardenal fray Juan Álvarez de Toledo. El nombre se mantuvo: Convento de San Esteban.

  3. Desde el Convento, surgió la Escuela Salmantina, un grupo de intelectuales dominicos congregados alrededor de Francisco de Vitoria. El peso de dicha Escuela (como las de la filosofía contemporánea) llevó a los dominicos a la cabeza en los estudios iusnaturalistas, filosóficos y teológicos de la Europa de la Contrarreforma, que finalmente darían grandes “frutos”: fray Domingo Soto junto con Vitoria, son los padres del derecho internacional moderno.

  4. Siendo el lema de la Orden de Predicadores “contemplar y dar a otros lo contemplado”, en clara referencia a su labor intelectual, advocar a San Esteban una capilla de un pueblo perdido no fue tan sólo capricho.

Faltaría recuperar algunos registros sobre el emplazamiento prehispánico que debió existir bajo la actual parroquia, pero tener a San Esteban como el santo titular del templo quizá signifique que había que realizar una evangelización basada sobre todo en una labor intelectualizante. Combatir una razón establecida con una razón beligerante: ¿Es que acaso en Tepetlixpa había un culto prehispánico de gran importancia? ¿Siendo tan pequeño el pueblo… no sería en realidad un emplazamiento religioso únicamente lo que pesaba en Tepetlixpa? ¿Más que pueblo, habrá sido un observatorio, adoratorio o semejante?

En el libro citado del ingeniero Vergara, se menciona que la corona de la fachada es una alusión más a Esteban, pues dicho nombre significa “corona”. Analizando la distribución geográfica de templos dedicados a San Esteban, resulta que, no obstante ser San Esteban un santo importantísimo para los dominicos del siglo XVI, pocos templos tienen en nuestra zona dicha advocación. Fuere como sea, nuestra actual parroquia tiene rasgos platerescos… igual que el Convento de su “tocayo” en Salamanca.

 

La traza de Tepetlixpa. Parte III

Regresando a Tepetlixpa, encontramos que la parroquia tiene la orientación adecuada, que tiene una correspondencia cosmológica con el volcán como instrumento de orientación respecto a las estaciones del año y los fenómenos estelares y que probablemente hubiera existido un asentamiento religioso en tiempos prehispánicos. En otra entrada de la Cara del Cerro ya hemos comentado que la parroquia fungió como el eje a partir del cual se hizo la traza del Tepetlixpa original, lo que en cierta medida explica la inexistencia de un Centro tal como se encuentra en otros pueblos.

Pero aún hay más datos que comentar y eso es precisamente lo que busca este texto. Concibiendo que el Tepetlixpa original debió de estar trazado en relación a la parroquia, limitada por los accidentes geográficos y la morfología física del pueblo ubicado en laderas de cerros, la traza de Tepetlixpa tiene características sorprendentes que relacionan a las construcciones más antiguas que nos sobreviven, las capillas.

Veamos. En el siglo XVI se erige la capilla de San Esteban como visita del convento dominico de Chimalhuacán, lo que significa que existía una población incipiente que requería de un servicio religioso mayor. Desperdigados en las laderas del pueblo y teniendo como principal referente cosmológico al Cerro Tres Cumbres, aquellos habitantes comenzaron a ubicarse en una traza nueva que partiría de la misma parroquia. Siendo visita de un convento importante, la calidad de la población (en razones numéricas) no ameritaba la existencia de autoridades fijas y el pueblo comenzaría un lento proceso de crecimiento y congregación alrededor del edificio más importante.

Para comienzos del siglo XVII, las políticas poblacionales del virreinato contemplaban la definitiva congregación de indígenas en pueblos que siguieran la idea del Altepetl prehispánico, que daba prioridad a los linajes, la configuración de las tierras comunales de los barrios e incluso a las devociones particulares. Infinidad de barrios y pueblos en toda la zona de Chalco dejaron de existir a causa de esta política (existen estudios sobre el tema, principalmente los de Tomás Jalpa Flores. Cfr. Tierra y sociedad: la apropiación del suelo en la región de Chalco durante los siglos XV-XVII), y Tepetlixpa no fue la excepción.

Al amparo de la nueva política, comenzaron a surgir nuevos barrios en el pueblo que desde luego, no crecían arbitrariamente, sino siguiendo el patrón de crecimiento que marcaba la tradición (el trazo de una cuadrícula a partir de un centro, repartición de solares, etc.) y respetando en algunos casos la tenencia de la tierra. Solo que si en determinado caso, una propiedad privada se interponía en el trazo, simplemente era expropiada y se continuaba el crecimiento. Huelga decir que pocas veces se hacía caso del alegato que emprendiera el indígena afectado.

En Tepetlixpa, de inicios del siglo XVII o finales del mismo XVI son las capillas que existían en los barrios más antiguos del pueblo: Granera y Xocotla. No es arbitrario decir que eran los más antiguos. La misma morfología da señas inequívocas, pues dichos lugares están delimitados por barreras importantes, como barrancas, texcales y en ese tiempo, la enorme cantidad de arboleda que los rodeaba.

Pero además, el hecho de que ahí se erigieran capillas es significativo, pues da cuenta de la importancia del lugar en términos del número de habitantes, las antiguas tradiciones que pervivían de los barrios indígenas de siglos antes (en cuestión de linajes, ocupaciones y devociones) y más que nada, por ser los límites del pueblo.

Si las ciudades tenían una delimitación bien observable (la ciudad de México por ejemplo se delimitaba por las acequias), es obvio que los pueblos también se delimitaban. Solo que aquí dichos límites no eran políticos como naturales. La existencia de una barranca podía influir en que el pueblo detuviera su crecimiento exterior y se fuera realizando una colonización hacia dentro, es decir, hacia el espacio que quedaba delimitado: he ahí una razón de la actual idea de “fincar” un terreno.

La importancia que subyace en estas divagaciones tiene que ver con mostrar la identidad física de Tepetlixpa hoy en el siglo XXI, a más de 400 años de establecida la traza original del pueblo. En el siglo XVII se forma el barrio de Panchimalco, como fruto de una “conquista” del terreno que permitió la colonización  de esa zona. Así, observamos que para el siglo XVII, cuando por cierto, la población había aumentado considerablemente y la capilla de San Esteban ya atendía algunos bautizos, la traza del pueblo estaba delimitada en sus límites: al norte, la propia capilla (será parroquia hasta 1905), al poniente, en línea más bien imaginaria, la parte exterior de la capilla, por los texcales y barrancas; al oriente, en otra línea imaginaria, una cuenca que correspondería más o menos a lo que hoy es la avenida Sor Juana Inés de la Cruz y finalmente, al sur, en otra línea de este tipo, un camino que sería la hoy avenida Hidalgo.

(Los recuadros marcan las capillas y la paroquia. Las líneas corresponden a las imaginarias que delimitaban. Imagen extraída de Google Earth, proyección: M.S.)

(Los recuadros marcan las capillas y la paroquia. Las líneas corresponden a las imaginarias que delimitaban. Imagen extraída de Google Earth, proyección: M.S.)

Con estos datos observamos que Tepetlixpa, a pesar de su caótica morfología fisica, cumplía hace 400 años con los ideales de una población trazada en orden a la legislación, a la funcionalidad y a la estética renacentista. Analizando una fotografía aérea, siempre en atención a la ubicación con respecto al volcán, el cerro Tres Cumbres y el mismo cerro de La Escobeta, podemos aún visualizar cuál debió ser la traza del pueblo original de Tepetlixpa, entender por qué no tenemos un “centro” como cualquier otra población, seguir la historia del crecimiento urbano de Tepetlixpa, poner mayor atención en nuestro patrimonio histórico y por qué no, en la medida de lo posible repensar que un crecimiento arbitrario, sin respetar la historia, los recursos, la estética y la funcionalidad práctica, puede llevarnos más allá del caos, al colapso de la población.

San Agustín decía que la Estética no es sino una matemática encerrada en lo sensible, y con esto quiero resaltar que es responsabilidad de todos el rescatar la belleza inmanente en los pueblos. Quizá a muchos esto no les interese y se sientan indiferentes a realizar construcciones planeadas o no, que lo importante es solucionar su problema y punto. Rescatar la fisonomía de un pueblo es tarea de todos, y si en el proceso podemos hacerlo con belleza el resultado es inmejorable. Bien decía Félix Candela, el famoso arquitecto, que el problema de los inmuebles no es solamente dar una solución técnica sino crear una obra de arte que esté relacionada en lo más íntimo con su sociedad.

 

Pintando una Parroquia

(foto: M.S:)

(Todas las fotos: M.S:)

En los últimos días seguramente no ha pasado desapercibido que la Parroquia de San Esteban está siendo pintada con una combinación de colores ocre y rojo óxido. El inmueble, quizá el más alto de toda la Cara del Cerro, recobra su fisonomía colorida y dominante sobre esa loma y nos regala un espectáculo que siendo apenas producto de los avances, es una pista para saber cómo se verá en el futuro, cuando las obras concluyan.

(foto: M.S.)

Me dí a la tarea de entrevistar al responsable de la obra.  A reserva de que estamos preparando un material audiovisual más completo, les presento algunos datos para conocer la importancia de esa obra y algunos datos que despejen dudas.

El maestro Jorge Zavala Carreón, pintor, escultor y restaurador con cerca  de 30 años de experiencia en trabajos relacionados con la cal es quien está al frente de las obras, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).  Obras  y no solo pintura porque la obra consta de un proceso muy complicado que va desde  cernir el tezontle, mezclar los colores, hacer pruebas, realizar los revestimientos, pulir  partes, impermeabilizar, hacer trabajos de colocación de piedra y aplicar por lo menos tres técnicas diferentes: fresco, bruñido y estuco.

Los procedimientos básicos consisten en realizar un recubrimiento sobre el templo con una mezcla de cal, tezontle cernido, baba de nopal, yema de huevo y alumbre, como si se tratase de un “firme” de las casas, recubrimiento que sirve de impermeabilizante natural y que compacta la superficie para lograr la apariencia de una capa homogénea. Sobre esa superficie se aplica el color, hecho a base de sustancias naturales (minerales en su mayoría) que son disueltas en un líquido que se compone en esencia de los mismos materiales de la base.

Pero lo importante que debemos mencionar, es que el color no es una extravagancia ni una arbitrariedad. Cuando pensamos en los siglos pasados, somos dados a imaginar que los edificios y ciudades eran de piedra  en bruto o que cuando más, solo imperaban tonos negros y blancos. Nada de eso. Francisco de la Maza, entre otros estudiosos, habla de los profusos colores de la época virreinal, que para ser sinceros, viene desde la época prehispánica, pues las “pirámides” que conocemos no eran estructuras de piedra labrada y punto, sino edificaciones con recubrimientos de estuco y con una decoración donde predominaban  el azul, el amarillo  y el rojo, los colores primarios.

(foto: M.S.)

El maestro nos enseñó amablemente las calas que realizó el INAH para determinar el color exacto de la Parroquia. Con gran sorpresa observamos que el color original, por lo menos del siglo XVIII era precisamente ocre y rojo óxido.

El uso de la cal, además de corresponder a técnicas plenamente novohispanas (por ser mezcla de lo indígena con lo europeo), señaló el maestro Jorge Zavala, es el que se debe de usar necesariamente en este tipo de edificios. “Si se usa pintura vinílica, se descascara y cuando se bota desprende partes del aplanado, además de que no evita las filtraciones de agua y que no dura” señaló. Los colores a base de cal cumplen mejores funciones por su estructura química, permiten que respiren los muros y practicamente no se desvanecen. “Si el sol da de lleno sobre un muro pintado con cal, el color se incrementa, pero si se moja, sucede otro tanto… ni siquiera una granizada disminuye el color”, nos comentó mientras hacía demostraciones.

Finalmente, al realizar la obra, el maestro pulió algunos azulejos ornamentales del cupulín, o remate de la cúpula. Al preguntarle sobre esos ornamentos, nos comentó que ya existían pero la gran cantidad de lama, suciedad y lodo impedían que se apreciaran, además de que a su consideración, seguramente en los nichos de ese remate debieron existir algunas tallas en piedra que terminaran el grupo ornamental de la cúpula, hoy desaparecidos.

Agradezco a mi hermano Emanuel que haya tomado un video de la charla que sostuvimos con el maestro, y al maestro mismo por acceder amablemente no solo a solucionar nuestras dudas sino a mostrarnos íntegramente su trabajo.

 
 
 
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