RSS

Archivo de la categoría: PALO ENCEBADO

Fiestas Patrias: tradición, pertenencia e identidad III

Finalmente, ¿qué encontramos en las Fiestas Patrias? Ya visto el lado simbólico es justo centrarse en los divertimentos. Hay que considerar claro, la escala de valores de hace 60 años, pero el hombre es el mismo a lo largo del tiempo. En 1949 se programaron cuatro días de festividades: homenajes, desfile, repique de campanas y la parafernalia oficial el día 15 y 16. Los dos restantes se destinaron a darle gusto al gusto como dice el dicho: baile en el Salón de actos y carreras de cintas en el Mercado (nótese además de la evidente funcionalidad, la importancia simbólica del lugar). La nota común es el adjetivo: “lucido”. ¿Lucido porque era más interesante que los bailes de enero? ¿Por qué eran eventos de paga? o ¿por qué se realizaban en el recinto más oficial y formal de Tepetlixpa?

Si eso fue en 1949, ¿qué hay siete años después? Para responder tenemos que retroceder a 1954, un año que debería celebrarse como verdaderamente revolucionario en nuestra historia local, pues fue el año en que la Misión Cultural No. 39, dependiente del gobierno federal, realizó una labor social exhaustiva en Tepetlixpa enseñando oficios, deportes, trabajos, manualidades etc. Actividades tan comunes hoy en día como la apicultura o entrenar básquetbol en la cancha de San Francisco no existirían si la Misión no hubiera intervenido en ese 1954.

(Acta que constituye el Comité Pro-Festejos Patrios, 1956. Foto: M.S.)

Por eso, para 1956 el programa se incrementó notablemente. Abarca del día 15 al día 23 de septiembre. Involucra a un sector muy importante como lo es sin duda el escolar. Con una rimbombante prosa de mediados del siglo XX, justifica el amplio programa en estos términos:

Conciudadanos:/ Hidalgo, apóstol de la iniciación de la causa libertaria, viendo oprimida a la Patria mexicana por la opresión ibera, se reveló (sic) su alma de buen sacerdote y con la fe sublime en la grandiosa obra, hizo sonar la histórica campana de Dolores, cuyas sonoridades marcaron el  principio de la libertad mexicana; haciendo remembranza de tan fausto acontecimiento y para rendir justo en el CXLVI aniversario a quienes con su vida nos dieron Patria y Libertad, el H. Ayuntamiento, la Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, el H. Comité Pro-Festejos Patrios y el personal docente, de este lugar han elaborado el siguiente/ programa:”

Y vienen las actividades: homenaje, recitaciones, poesía coral, discursos y velada literario-musical.

En lo que respecta al acontecimiento central, el “Grito”, en 1956 se sigue mencionando una tradición aún vigente pero modificada en el tiempo, el “paseo de las antorchas”, siempre recordando y venerando el poder de un motín. Al día siguiente, desde luego, el desfile y el programa cultural. Por la tarde, los encuentros de básquetbol ya mencionados. Pero sin lugar a dudas algo emocionante y esperado: el primer gran baile de las Fiestas Patrias, amenizado por la “Marimba Orquesta” de Cuautla, Morelos.

17, 18 y 19 fueron los días deportivos. Además del básquet, las carreras de cintas, el día 19 a partir de las ocho de la noche, gran baile amenizado “por el formidable Conjunto Tropical a cargo  del maestro filarmónico Marciano García”.

20, 21 y 22 continuaron el eje deportivo, pero el día 22 a partir de las cuatro de la tarde, el ludismo familiar con los llamados “juegos de cucaña” se adueñó de la Plaza Cívica (¿siguen el recorrido espacial?): palo encebado, marrano encebado, barril encebado, etc.

Finalmente, el día 23 el gran “broche de oro” con las carreras de cintas y con un baile de tipo formal que destaca por el tipo de propaganda que lo describe: “a las 20 hrs. dará principio un elegante y animado baile, con la orquesta Casino, quién le deleitará con las mejores notas musicales de su repertorio”.

(Última página del programa de festejos de 1956. Foto: M.S.)

En conclusión, tenemos una panorámica sobre la importancia de las Fiestas vistas más allá del mero acto y de una suma de eventos. Tenemos que recordar la función simbólica del espacio en Tepetlixpa y la ruptura de toda linealidad que se da en la búsqueda de un centro virtual dónde se realicen actos de esta naturaleza.

Tenemos finalmente que considerar que una Fiesta siempre es arraigo y origina identidad, por lo que debe en la medida de lo posible fomentarla, aunque, visto a través de los testimonios, que no son sino vida encapsulada en papel, lo trascendente (para bien o para mal) será una sola y simple (aparentemente) pregunta:

¿Y usted, cómo vive las Fiestas Patrias?

Gracias por la atención a este larguísimo post. Espero sus comentarios.

 
 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.