
(Chirimoya. Foto: M.S.)
Tepetlixpa ha sido históricamente un pueblo de comerciantes más que de agricultores, o en todo caso, de agricultores dedicados al comercio. Y si hay un producto con el que de inicio esa actividad, sin duda son las frutas, de las que hemos venido haciendo un recuento en este blog.
A los habitantes de Tepe se les conocía antaño como Pereros por dedicarse a la venta de esas rosáceas; y fue motivo de chanza por mucho tiempo que las mujeres del pueblo (la primera fuerza de comerciantes son las mujeres sin duda) que viajaban en los autobuses, a fuerza de decirse tantas veces Comadrita terminaran siendo el origen de nuevos apodos: “Comadritas” y “Peruanos”, esto último porque la frase completa era: ¡Perú comadre…!
El caso es que Tepetlixpa tenía un lugar en la zona de los volcanes como productor de frutas, como lugar de huertos frutales. Esto no es sin embargo del tiempo de las Comadritas sino desde épocas prehispánicas, cuando el crecimiento del pueblo se daba según las características del terreno y se privilegiaban las terrazas que aún existen a las afueras del pueblo, rumbo a Cuecuecuautitla. Pero también en lo que pudo ser la traza original de Tepe, porque en la Cancha de San Francisco, la esquina de Sor Juana Inés de la Cruz y Francisco Sarabia que algunos todavía identifican como el Barrio de Xocotla, hace unos 300 años por lo menos, se alzaban huertos de frutales; limoneros y peras sobre todo.

(Entrada a un corral tradicional. Foto: M.S.)
Pero si aún hay dudas, en un recorrido por las calles del pueblo podemos observar los vestigios de los antiguos corrales y los árboles son esenciales junto a las yerbas de olor. Nogales, ciruelas, higos, peras (pocas pero aún), limones, limas, granadas, tejocotes, coyotomates, toronjas, naranjas agrias y alguna que se me va, conviven junto a laureles, romeros, neldos, manzanillas, yerbabuenas y demás especies vegetales de una manera que invita a detenerse.
Sin embargo, la prueba más contundente de nuestro pasado “frutero” es un viejo texto náhuatl que habla sobre las frutas, su origen y su destino. Por motivos de espacio más que nada, les dejaré primero la versión náhuatl y posteriormente les la traducción… en tanto, pues deléitense con el idioma de las aves y las flores que hablaba Netzahualcóyotl… y si tienen frutas a la mano, ¡provecho!
– Campa onca xochicualli?
– Ompa tianquizco
– Cuix no yuhqui acalco?
– Quema no yuhqui
– ¿Tlein ipampa?
– Ipampa ompa qui namaca tlein huitz in Chalco
– Nec matica Chalco amo mo chihua xochicualli?
– Amo nozo; auh hual temo Yahutepec, Oztoc, Tepetlixpa, Tzacualpa, Xonacatepec, ihuan imitech occequintin altepeme ihuan oncan hualazi Chalco
– Ihuan tlein qui chihua ica zazan xochihualli?
– Ca zaniman qui temoia acalco, ihuan huitz nican Mexico
– ¡Ay Dios! Quexquich tic pie ticto tlazo cacamachilizque in tlatoani Dios.







