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Archivo de la categoría: 2 FESTIVAL INTERNACIONAL MUSA DE LOS VOLCANES

Sor Juana y sus fiestas

Me disculpo por haber dejado este blog durante un tiempo, pero eso de andar hurgando papeles es más complicado de lo que parece. Sin embargo, quisiera dejarles un poco de esas búsquedas a propósito de Sor Juana, que siempre será nuestra referencia y también porque Nepantla ocupa un lugar importante en el corazón de Tepetlixpa.

No es posible rastrear si en el siglo XIX o antes hubo interés por la vida de Sor Juana en Tepetlixpa, pero por fortuna hay muchos datos sobre el siglo XX. La Memoria de Gobierno de 1938 que contiene el programa del coronel Vicente Trinidad Flores, además de la creación de servicios públicos, propone que se inmortalice a Sor Juana con un monumento, pues:

siendo en el pueblo de Nepantla… donde vio por primera vez la luz del Mundo la Gran poétisa [sic] sor Juana Inés de la Crúz, es de justicia, no se borre para siempre su recuerdo, pues la casa donde nació amenaza con desaparecer para siempre”. (Memoria de Gobierno, 14 de febrero de 1938).

Recuperar la casa de Sor Juana fue la primera manera de ocuparse de nuestra paisana, y significó además comenzar el proceso de apropiación con el pie derecho.

("El Caracol". Foto: J.S.)

Por otro lado, es muy importante que dos presidentes municipales hayan sido oriundos de Nepantla en esa época, situación que hasta ahora no se ha repetido. Sotero Pérez Morales y luego Norberto Sanvicente pudieron entender mejor que los demás presidentes la importancia de Sor Juana, tanto como que eran sus auténticos paisanos. La época que relatamos es convulsa, apenas abriéndose paso tras la violencia de la Revolución, pero se pueden rastrear esfuerzos por identificar a Sor Juana con Nepantla, por ejemplo, al llamar así a la escuela primaria del lugar.

Para la década de los cuarenta, la política del gobierno federal consistió en involucrar a la población en la dinámica de las comunidades y se crearon las Juntas de Mejoras Morales, Cívicas y Patrióticas. En Tepetlixpa, no podemos entender la evolución material del pueblo sin la participación de estos organismos, pero tampoco podemos visualizar las festividades cívicas. Llenos de un furor por el culto a los héroes, los antiguos habitantes del Cerro se enfrascaron en desfiles, veladas literarias, discursos y torneos deportivos; en bailes, concursos de belleza, exposiciones y comilonas para celebrar a los “santos” del calendario oficial. No es extraño que esa racha de héroes alcanzara a la monja jerónima, pero Sor Juana tuvo que ver con la admiración que le profesaba un político…

Isidro Fabela (gobernador entre 1942-1945) tenía una auténtica devoción por la poetisa que se reflejó en el empeño que puso en rescatar no solo su figura sino su obra. Fue volver sobre la monja, ordenar que de ahí en adelante, en documentos oficiales se pusiera “Nepantla de Sor Juana Inés de la Cruz”, que se celebrara el día de su nacimiento y el de su muerte; involucrar a las escuelas, a la comunidad y a las autoridades.

Eso que consiguió Fabela es fundamental porque a partir de él, sus sucesores se interesarán más en la figura de Sor Juana.

Desde 1949 hay registros de los “homenajes” a Sor Juana que se realizaron en Nepantla. Homenajes-órdenes en realidad:

En el monumento erigido a su memoria en ese lugar, ruego a usted que de acuerdo con las autoridades civiles de [Nepantla] se formule el programa de los actos que se desarrollaran en esa fecha, ya que es una orden del Gobierno no dejarla pasar desapercibida. (Oficio 296, exp. F-13/949)

El ayuntamiento transmitía el mensaje e involucraba a sus comisarios civiles de Nepantla y Cuecuecuauhtitla (sí, con “h”), a los directores de las escuelas (la “Superior Mixta” de Tepetlixpa y las dos rurales de las delegaciones: Ignacio Zaragoza en Cuecuecuauhtitla y Sor Juana Inés de la Cruz en Nepantla) y de refilón, a la sociedad civil.

Esas primeros festejos Sorjuanistas comenzaron a incluir música para diversión del pueblo, con sus cosas chuscas e inesperadas, como el tener que recorrer dos días el festejo porque “la música solamente se pudo conseguir para ese día”. Poesía, cantos corales, discursos… es muy sorprendente encontrar en los oficios la manera de llamar al homenaje: “la festividad en honor de la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz”. Festividad. La vinculación con lo esencial, la asimilación a las fiestas religiosas, la Fiesta en pocas palabras. Sor Juana comenzaba a regresar a casa.

Esta primera etapa de homenajes-festividades, concluiría en 1956. La fecha es como un parteaguas. Años atrás, significan celebraciones de tipo oficialista. Años adelante, la pérdida del oficialismo para caer en el ritualismo de una fecha burocratizada, pero algo más, los orígenes de festejos por parte exclusiva de la población.

En 1956 se realizó el primer festejo Sorjuanista de carácter regional. Una Comisión compuesta por la Inspección Regional Escolar y las autoridades municipales organizó un auténtico festival para celebrar los 261 años de la muerte de Sor Juana. Entre escuelas, delegaciones y ayuntamientos, la “festividad” contó con la participación de grupos de Chimalhuacán, Tlacotitlan, la colonia Guadalupe Hidalgo, Tepecoculco, San Rafael, Tepetlixpa y Nepantla. Sobre todo Nepantla. La ceremonia comenzó a las once de la mañana, con “ofrenda floral ante el monumento a Sor Juana Inés de la Cruz, a cargo de los vecinos del lugar”, ofrenda previa a la de las autoridades. Luego otro acto de primer orden: “Discurso a cargo del Sr. Norberto Sanvicente”. Y sobre las festividades, la idea de inclusión regional: “los números musicales estarán a cargo por una orquesta del pueblo de Tepetlixpa”.

Sor Juana: 50 años de festividades en la Cara del Cerro. Sor Juana, ícono regional. Esta historia, como se suele decir, continuará.

 

Tepantlali y Tepetlixpa

Un grado especial de las emociones son exclusivas de la música. Aquella que logra fundir historias, sonorizar los sentidos, figurar paisajes, levantar el ánimo o deprimirnos y sobre todo, hablar desde lo más profundo de su Cultura. Es ese el lugar exacto de música tradicional como de la Banda de Santa María Tepantlali, Mixe, artistas ya conocidos en Tepetlixpa y a los que les debemos más que reseñas.

La música de Oaxaca, en la riqueza de sus regiones y multiculturalismo es una historia inveterada de lo comunitario, pues música y sociedad no se desligan en esa tradición sonora de nuestro país. Si el son en sus grandes fuentes huastecas y jarochas es una música temática por naturaleza, la banda oaxaqueña es ante todo la representación simbólica de la cotidianidad; símbolos que se traducen sin necesidad de explicación, poesía en su más alto sentido figurativo, y testimonio en tanto sobreviven costumbres y anécdotas en cada melodía. Bien dice la frase que vale por máxima: “un pueblo sin banda es un pueblo sin alma”.

La región Mixe ha sido muy fecunda en música. De la Banda Mixe de Oaxaca al proyecto del CECAM, en Tlahuitoltepec; pasando por las bandas de Totontepec Mixe y la Filarmónica de Santiago Zacatepec, por mencionar las que han editado discos con reconocimiento cultural, las agrupaciones crecen en los jardines y en las plazas; hacen escoleta en las tardes, se forman bajo la dirección de un maestro en el más literal sentido de la palabra, que a su vez, ha recogido las enseñanzas de maestros de otras generaciones.

La Banda de Santa María Tepantlali se ha presentado en dos ocasiones en Tepetlixpa y ha comenzado una cierta penetración cultural de sus tradiciones en éste valle, pues nos ha brindado la oportunidad de escuchar composiciones propias que bajo la melodía, traen las historias de sus montañas, la humedad propia de regiones cobijadas por las nubes y la condición compartida de estar a la sombra de los macizos de piedra de los cerros y su par, las cañadas. Inundan la escena con sus particularidades: el sonido gallardo del vals y el son, la elegancia de sus composiciones donde permea el sentido de pertenencia, la cadencia de los solos y el papel de primerísimo orden de los alientos.

El insistir particularmente en esta agrupación y no en las demás que nos han acompañado en el itinerario cultural de Tepetlixpa, responde a la doble intención de que el Festival Musa de los Volcanes es una plataforma de artistas con verdadera propuesta, y a que una banda tradicional tiene el gran compromiso de preservar su Cultura particular y simultáneamente ser portavoz de la identidad en lugares muy próximos a los centros de migración como la ciudad de México. Y cómo no, si la música de Oaxaca en general y de las comunidades mixes en particular, acompañan al pueblo en todas sus actividades, lo mismo desde la festividad religiosa, los compromisos de los mayordomos, las bodas y la mismísima muerte, que toda banda siempre incluirá en su repertorio (y los maestros en sus composiciones) una marcha fúnebre para cuando haya que ir a enterrar al compañero, al familiar o al amigo.

* * *

Desde el antiguo camino a Chimal se siente más la presencia del Valle que forman los volcanes. Todo es verde, azul a la distancia. Si gritas, se forma una bocina natural que rebota los sonidos en las mismas faldas del Popocatépetl. En estos cerros las nubes no lamen a los pueblos, pero la neblina baja encapotando al frío y la Sierra se viste de blanco. Las similitudes y las diferencias con los pueblos mixes nos enriquecerán más si las acoplamos que si las comparamos. Sería bueno seguir el ejemplo de esas agrupaciones musicales y volver sobre lo comunitario desde las artes, pero lo mejor es hacer eco de lo que el maestro Reyes decía en la entrevista que le hizo Radio Mexiquense Amecameca: “sigan componiendo, porque así no se perderán nuestras costumbres”.

Sigamos componiendo entonces.

 

Y Sor Juana, ¡sigue!

(El consejo ciudadano organizador del Festival. Foto: B.S.)

(El consejo ciudadano organizador del Festival. Foto: B.S.)

Siendo poco o muy profundos con nuestra realidad, no habría problemas para comprender que todo lo que vamos viviendo es un hecho histórico; ya desde uno mismo que al pasar por la vida deja noticias, actos o necedades, todo lo que hacemos un día será historia.

Histórico es el Festival Musa de los Volcanes, porque es el primer evento en su tipo que se realiza en Tepetlixpa; y aquí me refiero al programa, a los días, la continuidad y las actividades, que incluyeron muestras artesanales, gastronómicas, conferencias y talleres. Histórico porque va acercándose poco a poco a cumplir su objetivo de ser una plataforma cultural en la región de los volcanes y la oriente de Morelos y bueno, por qué no decirlo, por la presencia de Tania Libertad en el concierto de clausura.

Claro que un espíritu más controvertido y realista opondría sus dudas. Entre ambos me situaré para comentarles lo que sucedió el sábado pasado, clausura de la segunda edición del Festival Musa de los Volcanes.

Durante el programa del sábado dije algo que aquí quiero complementar. No sé si en verdad el destino exista, si uno se lo forma o si el lugar lo determina, pero siendo Nepantla un lugar que significa y es “en medio”, apenas es una buena metáfora para referirse a Sor Juana: en medio de dos climas, de dos estados, de ser un ícono reconocido mundialmente y estar en la más completa ausencia, apenas “salvada” por los billetes, las escuelas y las avenidas. Sor Juana congregó artistas, voluntades, esfuerzos y lo primero que aquí quiero destacar: curiosidad. Para mí pero estoy seguro, para todos los involucrados, la gran estampa de la velada fue ver a los migrantes campesinos, los “tlapas”: indígenas que se contratan en los campos de la región sentados en los jardines del Centro Cultural, atentos al despliegue de música y a la algarabía.

(Erika Mues y Guillermo Philips. Foto: B.S.)

(Erika Mues y Guillermo Philips. Foto: B.S.)

El espectáculo lo comenzó el maestro Guillermo González Philips, guitarrista de formación clásica que fundó la Banda Elástica y ha participado en la compañía de Ignacio López Tarso para musicalizar el teatro del gran Miguel de Cervantes Saavedra. Esas notas que la guitarra obtiene, cadenciosas, envolventes, se adueñaron de los espacios, de los paneles que circundan el foro abierto, la barranca, el viejo puente… de la otra gran muestra de Nepantla: la convivencia armónica de encinos y laureles de la india, árboles del frío y del calor. Luego salió a acompañarlo Erika Mues, violinista de una sólida formación que estudió con el concertino Amiram Ganz en Estrasburgo. El violín, las cuerdas en general, son dueñas de un alma que sale del instrumento y vuela, acciona otras cuerdas en lo más profundo del ser humano, como cantos inteligibles. La concurrencia, atenta, aplaudiendo con euforia.

Y tas la última pieza, Tania Libertad. La peruana radicada en México no necesita presentaciones, y aunque ha estado en algunos foros cercanos, como Tlayacapan, fue su primera vez en Tepetlixpa. Aquí sí reitero la historicidad del hecho, porque además, el concierto fue el primer evento de esa magnitud que se presenta en el Centro Cultural Regional.

(A medio concierto. Foto: B.S.)

(A medio concierto. Foto: B.S.)

De toda la emotividad del evento, soslayando lo que no se puede y jamás se podrá reseñar, como el público coreando, las personas que en lo individual cantaban una u otra canción por motivos estrictamente de su corazón y los que tenían mohín de disgusto, vale quedarse con ese poder que la música tiene, la ruptura de las barreras, los continentes y las distancias; descubrir que nuestro José Alfredo puede ser tan universal como profundo (como un día me dijo el poeta Enrique Villada en Tenango del Aire: “quizá la reencarnación sí existe y José Alfredo es Catulo”). Vale asimismo sentir más que oír la música, sobre todo cuando esta evoluciona, como sin duda lo hace Tania Libertad al mezclar las sonoridades y ayuntar tradiciones de esos mundos que alternan en América Latina. ¿Quién dirá lo contrario tras oír La Bruja¸ el son veracruzano, con la música de los valses peruanos? El público que venía de Morelos, de Chalco, de toda la zona fue escuchando la sucesión de ritmos, los experimentos, las melodías consagradas de un repertorio; luego, los infaltables espectáculos de una artista: las canciones a capela, las introducciones, las versiones libres de los consagrados…

(Tania Libertad, el concierto. Foto: B.S.)

(Tania Libertad, el concierto. Foto: B.S.)

Para los que han seguido amablemente estas entradas, no olvidarán que el “balance” del Festival que hacía en abril enmedio de la contingencia sanitaria, fue un texto cargado de grises. Estoy consciente de que esta entrada no es precisamente alegre, pero para el final de este hecho histórico, así en el público como en la organización, lo que quedó fue una sonrisa. Habrán los detalles que subyacen en todos los espectáculos, detalles que no conocen los espectadores y que ni vale la pena que se conozcan porque quedan con quién los provoca, pero aquí queda una sonrisa. Todos, por Sor Juana, por los alcances que va adquiriendo nuestra vida, lo merecemos.

 

Hacia el balance del Segundo Festival Musa de los Volcanes

(foto: E.S.)

(foto: E.S.)

Terminó el Festival. Para mí, y hablo muy a título personal, el signo presente en todo el Festival fue la necesidad de una expresión. Vivimos en un mundo cambiante, donde un acontecimiento puede dar el giro de lo que venía sucediendo. Con esta frase adelanto la alerta sanitaria que se ha impuesto en el país con motivo del brote de influenza y que precisamente fue motivo para la cancelación de los últimos eventos del Festival, pero eso lo pasaré a comentar más adelante.

Retomo mi idea. Hay necesidad de expresar. El hombre tiene mucho que decir, mucho que reescribir sobre su historia y su identidad. Así que el Festival Musa de los Volcanes fue un gran foro para permitir esa expresión. Pero no existe expresión sin un canal comunicante.

Los lenguajes se multiplican, trascienden el papel. Ya en las otras entradas hice mención del poder comunicante y expresivo de la música y de las formas puras de la danza, que también anticipa el movimiento vital del universo; pero en un intento por hacer un balance del Festival, gran evento para la Cara del Cerro, las ideas también se multiplican.

Entre los objetivos del Festival está rescatar el patrimonio cultural de la zona, incentivar a los artistas locales y detonar procesos económicos. Esta segunda edición también es una manera de ver a la globalización, para demostrar que las ideas de la homogeneización cultural no son tan ciertas como pareciera.

Tener artistas de otras culturas refrenda nuestro tiempo como un tiempo de mucha pluralidad. Y es el artista el encargado de transmitir el patrimonio verdadero de los pueblos, que es inmaterial por naturaleza. Es el artista quien logra que las culturas se crucen. El intercambio de esas culturas es lo que nos enriquece, lo que demuestra que el hombre debe decir aún más cosas a sus semejantes y a sus descendientes; es lo que corrobora que ser sensible es ser humano en toda extensión de la palabra: aspirar a lo que realmente queremos o debemos ser.

Pero si la expresión es capital, es más importante que repercuta. Un momento inolvidable será la apropiación de los sones oaxaqueños como parte de una fiesta por parte de los habitantes de Tepetlixpa. Fiesta, la fiesta es otra forma de comunicarnos, porque la risa es un lenguaje universal.

Pero la risa no es una defensa ni un paliativo para los eventos que nos rodean.

El Festival tuvo que suspenderse por la alerta de un brote epidemiológico que en verdad es una amenaza latente. Vemos que entonces, en efecto vivimos en un mundo diferente, expuesto a todo y que en una u otra forma está a merced de la pérdida de significados, de la anulación de los otros o la minimización de los problemas. Para la alerta sanitaria nos queda estar muy alertas y prevenir sin caer en la paranoia.

Para evitar lo demás, como sucede en todos los momentos críticos, lo importante es no callar la voz. El Segundo Festival Internacional Musa de los Volcanes tuvo un fin muy abrupto por las circunstancias, pero su cometido se cumplió. Y me voy a aprovechar del espacio y de que he roto la prudente imparcialidad, para decir que hubo una imagen personal que se hizo como una gran revelación. Cuando se anunciaban los primeros brotes y los noticieros eran más bien confusos, tocaba la Banda del CECAM, de Tlahuitoltepec. Y a pesar de que el miedo flotaba, la música era como un espacio alterno, como un mundo aparte, una ruptura con la realidad pero no para negarla, sino para abrir nuevos horizontes.

Nuevos horizontes, a todos les pido que actúen con calma. Una película de Fellini tiene en el cartel una imagen hermosa en símbolos: en una canoa va un rinoceronte; abajo en letras cursivas viene la propuesta, lo que hoy quiero dejarles a todos los lectores: É la vida va.

 

Banda Filarmónica Santa María Tepantlali Mixe

(foto: J.S.)

(foto: J.S.)

La música es el único lenguaje humano que se escapa del signo. Germán Plascencia en un ensayo titulado Desatadura y atadura, dice que el canto y los cánticos “permiten emitir sonidos que llevan a estados transitables, rítmicos… que no se revisten de efectos de sentido y que no se montan en palabras… permiten entrar al mundo haciéndolo vibrar”.  La música, como lenguaje, nos transporta a todos los lugares físicos y al continente mismo del subconsciente. Pero la música, una vez que el artista la exterioriza, cobra muchas funciones además de esos instantes melómanos.

Alain Merriam en su clásico estudio Antropología de la Música, propone 10 funciones que tiene la música, de las que yo destacaría el goce estético, la comunicación, el refuerzo de las normas sociales y la continuidad y estabilidad de una cultura. En estos tiempos de globalización, la democratización de los medios permite que la música popular vaya cobrando su importancia y entonces, la música es no sólo una expresión artística-cultural, sino un patrimonio de los pueblos.

En la Cara del Cerro, siguiendo con el programa del Segundo Festival Internacional Musa de los Volcanes, la Parroquia de San Esteban fue marco para la presentación de la Banda Filarmónica de Tepantlali Mixe, una banda de música tradicional oaxaqueña conformada por alrededor de 40 niños.

Los niños, de 4 años el más pequeño, toman el instrumento como un juguete (ni hablar de lo emotivo que es ver que el niño sea más pequeño que su tambora) ¿pero qué actividad artística no comienza como juego? La diversión es fundamental para que una acción se convierta en pasión, y estos niños demostraron que su música corresponde a una pasión incipiente y no solo al rigor de la disciplina.

La estabilidad de la cultura que señala Merriam es un factor crucial en la Banda Tepantlali. Formalmente fundada en 1958 por el maestro Bernardo Reyes Pérez (la tradición dicta que existe una banda en el pueblo por lo menos desde 1900), los músicos de ese pueblito mixe han preservado sus tradiciones utilizando los recursos formales de la  técnica y de la composición, factor importante para el rescate del patrimonio sonoro, pues mientras existan maestros compositores y alumnos entusiastas es posible  preservarlo del olvido y del tiempo.

(foto: M.S.)

La banda tradicional, en este tiempo tiene una proyección más importante y más homogénea. No sólo porque se “redescubre” como una propuesta “nueva” (fuera del mercado consumista/popular), sino porque originalmente creada para cumplir fines rituales y normativos dentro de la cultura propia de los pueblos, hoy es considerada al mismo nivel que la música clásica y le disputa un espacio a la contemporánea.

Tepetlixpa es un pueblo donde han existido grandes músicos y tiene su mito local con ese experimento sonoro en el disco Adiós a los Beatles, de la Banda Plástica de Tepetlixpa,. Con esa tradición a cuestas no podía recibir de otra manera a otros músicos…

Y la banda inundó el espacio con sones y con historias sonoras de Oaxaca.

 

Festival Musa de los Volcanes: 314 años de Sor Juana

(foto: M.S.)

(foto: M.S.)

Y el Festival empezó. Con la enorme sorpresa de los artistas por tener frente al escenario un paisaje de volcanes y cerros, y con  alegría de los asistentes, comenzamos a escuchar historias.

El Arte es por encima de todo, un lenguaje. Expresa las emociones, los estados de ánimo. En tiempos caóticos, el Arte es más que un puente para llegar a la verdadera trascendencia, un refugio y una esperanza. Tepetlixpa comenzó desde el 16 de abril a recibir esas formas de expresión, a escuchar y observar los distintos diálogos de los hombres: La Bulla con su espectáculo circense, desafiando el equilibrio llenó las calles con su espectáculo, mientras los mariachis Arredondo comentaban que el son jalisciense es una música arraigada en los pueblos de Jalisco que van hacia la costa.

Stephen Hawkins, el famoso físico inglés, algún día comentó que durante siglos, los hombres y los animales vivíamos de igual manera, hasta que el hombre aprendió a utilizar el poder de su imaginación: comenzó a hablar.

Hablar es utilizar un lenguaje. El día 16 y el 17 hemos asistido a un evento que homenajea a una mujer que puso su pasión precisamente en las herramientas del lenguaje: en transformar letras en sentidos y recrear la vida. Los artistas que han estado en el foro de la Parroquia de San Esteban, ciertamente nos han hablado con lenguajes propios, distintos pero que en conjunto son uno.

La Compañía Barro Rojo recreó una historia de boleros de la mejor cepa, con sombreros, baile, sensualidad y música que con gran fuerza expresiva usaron al cuerpo como las mejores letras. Tal vez sería mejor que no volvieras, quizá sería mejor que me olvidaras… mientras Chavela Vargas se unía a Miguel Bosé, los cuerpos se entrelazaron entre el amor y el olvido, entre azul y buenas noches.dsc04167

Los Camperos de Valles, con ese ritmo y sonoridad propia de la Huasteca expresaron la aventura lúdica de las palabras, que crean juegos sonoros acomodando las sílabas. Sus décimas llenaron el escenario y abarcaron desde los asistentes hasta las imágenes religiosas.

Y ayer, la propuesta de Rack Ric Rack con la hermosa voz de Silvie Henry, hizo contemporáneos los villancicos de negro de Sor Juana, en el mejor marco, pues celebramos los 314 años de su fallecimiento. Celebrar pareciera una mala palabra para referirse a un muerto, pero en la monja de Nepantla lo importante es que con su muerte, comenzó su inmortalidad. Mario Mota, líder de los Rack Ric Rack, al hablar de los vocablos negros incluidos en los villancicos, nos da la razón sobre la grandeza de esa mujer, que recreo el habla de los negros como si fuera cosa de tomar la pluma y comenzar a escribir.

David Serna Sesma trajo la participación de España, con un espectáculo de rumba flamenca y toda la tradición de los cantaores y la gitanería. Un espectáculo de música en vivo y sonidos propiciados por los hombres, que hacen de su cuerpo una extensión sonora y participante.

Y aunque el frío comenzó a incrementar a eso de las 11 pm, el público de la región oriente estaba dispuesto a esperar más, por ver a La Bulla, la compañía de teatro que ya se consolidó como uno de los favoritos. Comenzaron los redobles de tambores, al más puro estilo carnaval. Salieron los zancos, el baile, los clowns con sus sombreros de bombín y tirantes. Un loco salió tras bambalinas para comenzar a hablar con un lenguaje universal entre los niños y los adultos de buen ánimo: la risa.

Monociclos, ruido, luces, los trombones acompañando al acordeón. La Bulla hizo honor a su nombre y su público, en la Cara del Cerro, confirmó que hay muchas expresiones que quieren recibir y de las que quieren participar.

Sor Juana, 314 años y un día de muerta, sigue presente en Tepetlixpa.

 

Segundo Festival Musa de los Volcanes

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El Festival Musa de los Volcanes se acerca. Del 16 al 26 de abril estaremos de plácemes festejando a Sor Juana y demostrando que en la Cara del Cerro hay cultura y mucha. En esta ocasión estaremos viendo la participación de:

Mariachi Arredondo

Los Camperos de Valles

Rack Rick Rack y Silvie Henri

Son Cubano;

Tamales de Chipil

Calzada de los Muertos

Los Gatos

Los Rastrillos

Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra de Xichú

Curvelo

Toni Rivera y su Grupo Mapeye

Coro Renacimiento

Alex y su Banda

Hirakuy

Banda Infantil de Tepantlali, Mixe, Oaxaca

Banda Juvenil de la Escuela Secundaria Técnica de Zaragoza, Puebla

Banda de Música CECAM, de Tlahuitoltepec, Oaxaca;

Así como la participación de Tania Libertad.

En la página http://www.festivalinternacionalsorjuana.org encontrarán mayor información y datos de los espectáculos. Ojalá nos visiten en esta Cara del Cerro!!

 
 
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